Me gustaba contemplarte
mientras apoyaba mi cabeza
sobre tu cuerpo
y mi mirada te recorría entera
Cuando te miraba, te conocía
y me reencontraba en algunos sentimientos
que parecía tenerlos olvidados del cuerpo
me volvía una fuente inagotable de versos
porque como te dije un día
"te pienso y las cosas se escriben solas"
y así era, eras la razón de mis escritos
Hasta recuerdo el día que te escribí
una carta para cada momento
hasta los sobres que yo misma hice
les combiné su color
con el color de la fibra
que pintaba la hoja blanca con mi letra
y dentro del sobre, un pequeño paquetito
con papelitos sueltos que decían
todo lo que de vos me gustaba
que ilusa, dedicar tanto tiempo de mi vida
para que termine eso en un cajón
sin leer completo, y sin valor alguno
Hace poco tomé una gran decisión, ¿sabés?
y ya se acerca ese día en que lo cumpla
Vuelvo a ese lugar de salida
para marcar la llegada
Creo que ahora entiendo
cuando Baglietto dijo
que "la vida es una moneda".
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